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miércoles, 22 de mayo de 2013

Caminando Panama

580262_500642720003636_1347247280_nCaminando Panamá es una nueva página que acaban de lanzar Adrian Benedetti y Cristina Maduro. El sitio web es una guía sobre nuestros senderos locales y ahora mismo cuenta con 23 senderos que cubren el territorio nacional. Pronto se irán agregando más senderos a medida que se vayan recorriendo y documentando.


La Fundación Caminando Panamá, además del mantenimiento del sitio web, pretende crear una red de voluntarios para cooperar en el mantenimiento y marcación de senderos, preparación de guías locales, y el desarrollo de actividades para promover que se visiten estos senderos.


Estoy seguro que mucho bueno se desprenderá de esta iniciativa de Adrian y Cristina. Tengo la suerte de haber sido invitado a formar parte de la junta directiva de la organización. Este sitio web está muy cercano a mis intereses y espero poder aportar algo positivo a la fundación. 

martes, 8 de enero de 2013

Bajo Grande

BajoGrandeYa llevo varios años caminando el área de Bajo Grande atrás de La India Dormida, en especial la parte del Río Sofrón. El lugar me gusta mucho y tiene una cantidad de senderos que aún no he terminado de recorrer. Me falta completar mi mapa mental del sector para poder recorrerlo con pleno conocimiento de lo que estoy haciendo. Por ahora, cada vez que salgo a recorrerlo voy por caminos nuevos que no puedo volver a encontrar fácilmente. Todo esto es parte del proceso de armar mi red mental de senderos del lugar.


El último recorrido que hice fue con Ernesto Durán y Lagarto Orillac. Esta vez llegué bien arriba del Río Sofrón (creo que lo más arriba que lo he recorrido). Me gustó mucho la última subida que nos llevó al camino real que regresa a La Piedra Pintada. Hubo varios lugares donde tomé bifurcaciones equivocadas. Por suerte estaba con dos amigos muy ecuánimes que solo se reían de mis desvíos. La verdad es que tengo suerte de contar con amigos que de buena gana me acompañan a explorar rutas nuevas. No es todo el mundo que está dispuesto a exponerse al riesgo de extraviarse por un rato.


Puedo ver tomé parte de la ruta que hice con mis hijos un mes atrás. También con mis hijos tomé una ruta distinta a la que tenía planeada. Por suerte ellos estaban dispuestos a lo que viniera en ese recorrido. No logré llegar tampoco en esa ocasión al lugar que quería (lo había recorrido poco antes con Roger, Isa y Jason). No encuentro donde quedó la pista de ese recorrido, pero tengo una idea de donde debe estar. Ya pronto voy a tener la mayoría de las posibles rutas cubiertas.


La verdad es que el área me gusta mucho. Es de los pocos lugares cercanos a El Valle que mantienen su bosque bastante completo. Hay muchas quebradas que se juntan en el Río Sofrón. Esto es parte de lo que hace que existan tantas rutas posibles. Es solo cuestión de tiempo antes que lo tenga todo recorrido. Cuando lo tenga bien reconocido la forma ideal de recorrerlo será en el sentido contra-reloj. Así la parte mas pendiente la recorremos bajando y regresamos por La Estancia donde el recorrido es más plano. Pero primero necesito desenmarañar todos los trillos en una dirección.

martes, 27 de noviembre de 2012

Volcán Barú

Este fin de semana subimos el Volcán Barú por el lado de Volcán y bajamos inmediatamente por el lado de Boquete. Aprovechamos el fin de semana largo para mezclar una subida relámpago con un campamento familiar en la falda del volcán. Nunca pensé que iba a estar tan mojada la subida en esta época del año, pero por suerte iba bien preparado para el frío (aún así, se me quedaron los guantes y los sobre-pantalones impermeables). El clima estuvo hostil arriba de los 2,500m, especialmente cuando salimos del bosque y entramos al páramo de montaña donde el viento nos estaba robando todo el calor del cuerpo ayudado por la lluvia.


El sábado nos encontramos todos en El Oasis, un restaurante que está por abrir dentro del Parque Nacional Volcán Barú, y armamos nuestro campamento entre los árboles. Por suerte el rancho del local nos permitió gozar la "acampada" porque de otra forma hubiésemos estado miserables bajo la lluvia que no paró hasta el lunes en la mañana. A nosotros no nos tocó tan fuerte (la lluvia) como en las provincias de Panamá y Colón, la pasamos entre un mojareque y un bajareque dentro de las nubes. El año pasado cuando hicimos este mismo campamento estaban apenas construyendo el rancho y no tenía idea cómo iba a quedar cuando terminado: hicieron unas excelentes instalaciones.


El domingo partimos temprano desde el campamento hacia Volcán haciendo el cruce por Potrerillos. A las 9:00am estábamos ya partiendo hacia la cima del volcán: éramos Iñaki Lassa, Roger Bennett y yo. Iñaki había sido el gestor de la subida y yo modifiqué el itinerario para hacer el viaje familiar. Esta era la primera vez que subía al Volcán Barú por el sendero de Volcán. He debido hacer este recorrido hace muchos años antes, el recorrido es espectacular, aún bajo la lluvia.


Fue interesante observar cómo cada uno se había preparado para la subida: Iñaki llevaba botas de montaña, pantalón largo y un abrigo impermeable muy caliente, Roger iba con un Camelbak con agua, un corta-viento liviano, pantalones de correr y zapatillas (por suerte lo convencí de que metiera un abrigo de vellón para que tuviese una tercera capa) y yo iba similar a Roger con un lycra capri, zapatillas, gorra de lana, y tres capas para arriba, incluyendo cuellera y bufanda. A todos se nos quedaron los guantes. Obviamente ninguno pensó que iba a estar muy frío arriba del volcán, y sabíamos que podíamos bajar de una vez.


¡Me encantó el recorrido! En cuanto nos alejamos del auto nos metimos en un bosque y empezamos a trepar. Esperaba encontrar mucho más basura de la que vimos, pero la basura estaba principalmente en los lugares donde la gente suele acampar. Aún no comprendo porque tantos de mis compatriotas son tan cochinos y perezosos que no pueden cargar de vuelta todo lo que llevan a la montaña. Caminar sin dejar huellas debe ser un lema de todos los montañistas y senderistas. ANAM también es inútil en este sentido porque no cuida el parque en ningún sentido de la palabra. En teoría cobran por la entrada al parque, en la práctica no hay nadie cobrando. Igualmente, en teoría deberían cuidar los parques nacionales, en la práctica no hacen nada.


El sendero estaba ligeramente marcado. Por mi cuenta no creo que hubiese llegado. Afortunadamente teníamos a Iñaki de guía que ha subido el volcán muchísimas veces y, además, llevaba la pista en su GPS. A pesar de que yo también tengo la pista del recorrido de subida, no me preocupé por cargarla en mi Suunto Ambit. Yo pensé que sería fácil discernir el camino correcto, pero en la práctica pude ver que hay una red de senderos por la cual es fácil perderse. En un momento dado durante el cual yo iba adelante tomamos a la derecha siguiendo el sendero más claramente marcado. De repente Iñaki dijo que estábamos fuera de ruta y en ese punto había una marca, y un trillo, que indicaba que había que tomar a la izquierda para volver al filo.


Terminamos haciendo un atajo larguísimo para regresar de vuelta al sendero oficial. Era obvio que una gran cantidad de personas habían hecho lo mismo porque nosotros estábamos siguiendo una pica muy obvia en dirección de regreso al sendero. Pero nos tocó un descenso larguísimo en el que íbamos colgando de rama en rama montaña abajo. Esa sección avanzamos muy lentamente porque nadie, principalmente yo, quería resbalar y tomar velocidad ladera abajo. Si acaso avanzamos un kilómetro en una hora mientras regresábamos al sendero. Iñaki dijo que nos habíamos saltado una sección donde se caminaba por un risco al borde de un precipicio. Concluimos que habíamos tomado el atajo que usan los que sufren de vértigo.


Cuando salimos del bosque para iniciar el último ataque al volcán nos encontramos con un grupo que venían bajando. Nos dijeron que arriba del volcán hacía mucho viento y que la temperatura estaba en 2°C. Pronto nos pusimos toda la ropa caliente que llevábamos dentro de la mochila y aún así teníamos frío. Ya cuando se veía el borde del cráter yo estaba perdiendo la sensación en mis pies y estaba encontrando difícil sentir el suelo. Las manos las tenía heladas. Por suerte mi tronco estaba suficientemente caliente para mantenerme cómodo, pero no podíamos dejar de movernos sin enfriarnos inmediatamente. Cualquier accidente en esos momentos hubiese sido muy peligroso bajo las condiciones que enfrentábamos.


Cuando llegamos a la cima fuimos directamente al refugio de los policías en las antenas. A duras penas pude ver la cruz entre las nubes, pero no paramos a tomar ni una sola foto. Inclusive dentro del refugio conversando con los dos guardias que cuidan del lugar estaba comenzando a temblar. Habíamos subido en 5:23 y a las 2:30pm iniciamos el descenso antes que la hipotermia nos deshabilitara. La calle de acceso al volcán estaba en muy mal estado en algunos lugares y hubiese sido imposible subir al volcán en nuestros autos, tal como habíamos hecho a principios del año pasado.


A las 5:00pm estábamos de regreso en nuestro campamento. Hicimos todo el recorrido en ocho horas, de las cuales estuvimos mojados unas cinco horas. He quedado con ganas de regresar en el verano para poder disfrutar más del recorrido, particularmente de las vistas que nos perdimos por estar dentro de las nubes la mayor parte del tiempo. Entre las notas importantes: bajo las condiciones en que hicimos el recorrido era de rigor llevar guantes, tener una manta espacial en la mochila, y llevar pantalones impermeables (además de la chaqueta impermeable).

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miércoles, 7 de noviembre de 2012

Caminando Con Hijos

Este fin de semana me fui a caminar con mis hijos Irving y Laura, y mi sobrino Juan Diego. Adrian Benedetti y su esposa Cristina, con su labrador Lucy,  nos acompañaron por unas horas y luego regresaron. El plan era simple: ir a dormir a unas rocas que hay detrás de la India Dormida, como a unos 5km de nuestra casa. La idea era dormir debajo de la roca más grande que hace una buena cueva. Por si acaso llevaba hamacas para dormir si nos llovía mucho.


En algún momento después que Adrian y Cristina se regresaron, ya en la parte de atrás de La India Dormida, debo haber girado mal en alguna de tantas divisiones de caminos que encontrábamos. Sabía que estaba fuera de la ruta pero pensaba que iba a poder empatar los caminos para llegar a la roca que tenía en mente para dormir. Estaba equivocado, el camino que seguíamos se nos cerró. Encima, esta lloviendo a cántaros. Por suerte los niños estaban felices con la aventura abriendo camino a través de la paja.


Eventualmente encontramos un camino que bajaba por un filo y que podía ver que eventualmente nos llevaría a una unión de dos ríos. Ya se estaba oscureciendo y los niños se preguntaban que pasaría si se iba la luz. Yo les dije que teníamos linternas y con eso podríamos seguir el camino sin problema. Irving estaba algo preocupado de que este camino también se fuera a cerrar. De mis dos hijos, Irving es el que se preocupa por todo.  Laura va por la vida gozando el momento. Después de una rato, ya de noche, mojados y con frío, la realidad de la situación fue cayendo sobre los chiquitos.


En cuanto Laura decidió que tenía sueño y hambre, acuerpada por Juan Diego, estaba claro que era hora de parar. Por suerte en ese momento ya estábamos en una quebrada y buscando un buen lugar donde pasar la noche. Encontramos un lugarcito apropiado entre dos quebradas, con agua a ambos lados y troncos para colgar las hamacas. Mientras los niños se ponían ropa seca yo colgaba las hamacas. Inmediatamente les calenté su cena (llevaba los restos de una paella que había cocinado al medio día). Todos apagaron sus luces en cuanto se metieron en su hamaca y quedaron rendidos.


Al despertar iniciamos el desayuno: cereal y chili con carne y arroz moro. Era un desayuno algo ecléctico, pero a todos nos iba a dejar nutridos para el regreso a casa. A las 9:00am iniciamos nuestro regreso siguiendo la quebrada que teníamos a un lado hacia arriba ya que tenía un buen camino. Eventualmente iniciamos un ascenso largo y me tocó ayudar a los dos más pequeños, Laura y Juan Diego, con sus mochilas. Por suerte todos íbamos super ultra livianos y ya yo había usado toda la comida que había cargado. Cuando llegamos a coronar nuestro ascenso pudimos tener una vista clara de la parte de atrás de La India Dormida y pudimos orientarnos bien.


Eventualmente logramos encontrar una buena bajada al río (Quebrada Nisperal) que sube hacia la cabeza de La India. Al llegar al río los niños se dieron un buen baño y quedaron con nuevos, con las pilas cargadas. En la bajada todos cargaron sus mochilas, pero ahora en la subida de regreso a La India tuve que volver a ayudarlos. Les encantó la subida porque se sentían seguros siguiendo el camino de piedra que les permitía pisar con seguridad y confiar que íbamos en buena dirección. Ya habían tenido suficiente aventura por un fin de semana.


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lunes, 22 de octubre de 2012

42 Vueltas por Fanlyc

Este fin de semana completé 42 vueltas con los Ultra Amigos de Fanlyc en un circuito por Amador que medía 3 kilómetros. Iniciamos a correr a las 8:00am y el evento duraba 24 horas. Este año los corredores que llegaron a apoyar a los niños acumularon más 40,000 vueltas, algo fuera de serie. Fue fantástico ver a tantos corredores, caminantes, patinadores y ciclistas dando vueltas para apoyar a la fundación y sus niños. Los Ultra-Amigos fueron Karen Lezcano, Angel Darío Jiménez, Marvin Corea y su hijo (Marvin), Javier González, Ramsés Cano, Jaime Correa, Nicolás García y su hijo (Nicolás), Jorge A. Rodríguez (el padre de los Ultra Amigos)  y yo.


Por suerte el día fue gentil con nosotros pues amaneció nublado y se quedó así por buen tiempo. El circuito de 3km permitía que nos re abasteciéramos fácilmente. Mary, la esposa de Nicolás García, también fue toda una ultra amiga y se mantuvo todas las 24 horas del Relevo por La Vida atendiendo la tolda de apoyo (toda una familia de ultras). Roberto Romero se encargó de mantenernos bien abastecidos con comida apropiada para apoyar el esfuerzo que estábamos haciendo todos.


Me llevé cuatro pares de zapatillas y las usé todas. Comencé con las Hokas para acolchonarme bien desde el principio. Como a las 6 horas salí para dar otra vuelta con las zapatillas y me sentí, de repente, que tenía los pies muy macerados por estar mojados. Cuando la temperatura comenzó a subir tuve que recurrir al agua fría y el hielo para mantenerme andando. Toda esa humedad fue a dar a mis medias y ablandó la piel de mis pies. Me quité las zapatillas y decidí dar una vuelta descalzo para secarme los pies. ¡Esto me funcionó de maravillas! Mi próximo par fueron las Nike Free 5.0 sin medias.


La verdad es que nunca había visto tanta gente haciendo ejercicio a la misma vez en Panamá. Solamente en las manifestaciones y las protestas he visto tanta gente junta haciendo algo bueno (cuando la causa era buena). Pude ver a mucha gente superar metas y correr distancias que superaban sus límites anteriores. Ana y Carlos corrieron 39km y 42km cada uno dando vueltas por los niños, y me acompañaron en muchas vueltas. En la tarde Lorena me trajo a mis hijos y se sentó a vernos (no pudo correr porque tenía un esguince en el tobillo). Irving (mi hijo) dió 4 vueltas. La primera la inició conmigo, pero me dejó atrás a los pocos metros porque ya yo iba muy lento para él.


Más tarde llegaron Arge, Sandra, Andrés, Jorge y Luis Ernesto, y también me acompañaron en muchas vueltas. A través de las 24 horas hubo gente corriendo en todo momento. Me parece increíble que la gente saliera a correr a las 2, 3, y 4am, pero yo los vi y soy testigo.   En alguna de esas horas también llego Jorge Antonio Mendoza, que dio 21 vueltas y superó sus límites corriendo 63km. La verdad es que vi a muchos amigos dando vueltas por una buena causa, más de los que puedo recordar.


Fue interesante ver las estrategias de los diferentes Ultra Amigos: algunos fuimos lentos y constantes, otros, como Jaime Correa y Ramsés Cano, eran veletas dando vueltas a toda velocidad. Al final el concreto comenzó a desgastar a todos: Darío, otro de las liebres, sintió el golpe en las rodillas, al igual que el gran Nicolás (quien dio 50 vueltas por los niños). Tuve el gusto de dar vueltas con otros de los ultra corredores cuando quedaron reducidos a correr a mi velocidad, o caminar para descansar. Pero mi constancia me emparejó con la mayoría al final y solamente Nico hizo más vueltas que yo. Cuando salió el sol del domingo, brillando con intensidad, yo paré en mi vuelta 42. Javier llegó en su vuelta 41 y decidió detenerse también. Jaime, que había estado descansando, salió a dar vueltas hasta completar 40 (120km), otra marca personal.


Pude haber hecho uso de un quinto par de zapatillas porque al final todas quedaron mojadas con la lluvia. Nos llovió bastante durante la noche, y el último par que tenía seco lo mojé en la madrugada cuando me salí de la calle para arrimarme a un tronco para botar un poco de líquido que llevaba dentro: en la oscuridad no vi el charco de agua entre la hierba. El Desitin evito que me escaldara, algo fantástico considerando lo húmedo que estuve por tantas horas. Jorge usó Vaselina y no le duró tanto: me lo encontré caminando raro en una vuelta (ya en la madrugada) y me dijo que estaba mal con la piel en carne viva. Aún así Jorge continuó hasta completar 35 vueltas, 105km.


Posiblemente hubiese podido perder menos tiempo en la tolda de apoyo de los Ultra Corredores si hubiese tomado paquetes de gel en lugar de comida de verdad, pero estuve mucho más contento con la comida que me dieron. La única diferencia del gel con la comida de verdad es que me alteró un poco el estómago (pero tomé anti-ácido para eso, por adelantado) y que, llegando la madrugada, el peso de los sólidos estaban buscando su salida. Normalmente el gel haría menos bulto que la tanda de guineos que me comí. Me tomaba más tiempo comer comida de verdad, pero ya estoy tan cansado de los geles que no me importó.

martes, 11 de septiembre de 2012

Red de Senderos

Ahora que estaba corriendo el UTMB, cuando fuimos a la exposición de la carrera, encontré un mundo de carreras de larga distancia en Europa. Creo que hay muchas más carreras de larga distancia en Europa que en Estados Unidos. Esto tiene sentido porque los Europeos tienen una milenaria costumbre de senderismo, y tienen las rutas para recorrer ya marcadas. Ya muchos de los países tienen senderos de Gran Recorrido, senderos de Pequeño Recorrido, y senderos locales. Para ellos, los europeos, armar ultras es cuestión de decidir competir en cualquiera de estos senderos de recorrido público.


Tenía rato pensando como marcar senderos en Panamá. Ahora que he visto cómo lo hacen en Europa, esto es solamente cuestión de copiar una buena idea. Las rutas G.R. son pintadas con rojo y blanco, las rutas P.R. son pintadas con amarillo y blanco, y los senderos locales son pintados con verde y blanco, todos usando la misma estructura. Ya en Panamá tenemos una extensa red de sendero, pero pocos los conocen y no están señalizados claramente.


Estas marcas resuelven de forma casi permanente, y de manera poco costosa, el problema de marcar carreras de trail como El Valle Trail Race. Unas brochas y un par de latas de pintura es todo lo que hace falta para ir marcando nuestros senderos. Esto es algo en lo que puedo comenzar a trabajar inmediatamente. Así puedo hacer algo bueno para promover nuestros senderos locales y a la vez ir armando una red marcada de recorridos que luego pudeo usar para lo que se me ocurra.

martes, 24 de julio de 2012

Cruce de Balboa

[caption id="attachment_2153" align="aligncenter" width="640"] Ruta Balboa[/caption]


Estoy planeando volver a repetir el cruce que hicimos en 1979 con la Patrulla Balboa (Balboa Patrol) para celebrar los 500 años del descubrimiento del Mar del Sur por Vasco Nuñez de Balboa. Después de sacar mis mapas y trazar la ruta más aproximada a lo que hicimos hace más de 33 años la pasé a Google Earth para verla sobre el terreno actual. ¡Qué horror! Se han volado toda la selva desde el Chucunaque hasta Santa Fe. Esto ya lo había visto desde el Chucunaque hasta Metetí, pero igual me dió dolor verlo.


La parte buena es que aún queda algo, y lo que queda debe conservar mucha de su belleza original. No hay nada como estar en la selva profunda, en los bosques primarios, donde los árboles forman una bóveda altísima – una verdadera catedral. En las profundidades del bosque tropical se puede caminar sin impedimentos por que los arboles dan tanta sombra que es poco lo que crece bajo su dosel, solamente palmas y helechos pueden soportar tan poca luz, y los incipientes árboles de maderas duras que esperan su tiempo como retoños para tapar cualquier brecha que se forme entre las copas de los árboles cuando se cae uno anciano.


Solamente son 75km desde cerca de Acla hasta Santa Fe de Darién. En 1979 tomamos 21 días para caminar esta distancia. Yo creo que ahora lo puedo caminar en unos 7–9 días sin mayor problema, especialmente por que el cruce desde el Chucunaque hasta Santa Fe es por potreros abiertos, y, lo que anteriormente nos tomó varios días, ahora lo podemos hacer en unas horas. Antes, como nos tomamos tanto tiempo, fue necesario ser resurtidos por helicóptero. Ahora podemos cargar todas nuestras raciones sin ningún problema.


Con un Spot podemos contar con soporte aéreo en caso de problemas graves tan solo oprimiendo el botón de emergencia. En el '79, de los 21 que iniciamos solamente llegaron 17. Hubo que evacuar a 4 que no pudieron con los problemas: deshidratación, fiebre y otros malestares. Yo la pasé muy bien y, más bien, gané peso. No todos tienen un sistema digestivo tan ácido como el mío, donde poca cosa puede sobrevivir para causarme molestias.


Bueno, ya estoy armando planes y buscando compañía. Es posible que pueda contar con algo de patrocinio para que nos cueste poco, o nada, hacer toda la travesía. ¡Son 500 años los que estamos celebrando! Este descubrimiento fue un evento trascendental en la historia Europea. Por supuesto que los habitantes de la región aún se están quejando de la invasión que siguen sufriendo. No hay nada que a estas alturas podamos a hacer por ellos, y menos cuando algunos son partícipes de la explotación del bosque en Darién.


Hay varias rutas que se pueden seguir, como la del Río Tacartí–Membrillo, saliendo de Armila, pero esta ruta es más cercana a la probable ruta de Balboa. Es más sencilla la ruta por Puerto Obaldía, esta ruta es más segura por estar alejada de Colombia. La logística de la salida se complica un poco, pero tenemos tiempo de arreglar eso con los indios hablando con el Saila apropiado. Hay que ver quienes, qué comunidad, tiene jurisdicción sobre la tierra por donde cruzamos Kuna Yala. 


Este plan ya está en curso. Llevo muchos meses pensando al respecto. Ya es solamente cuestión de tiempo y algo de diligencia para que de fruto. Pronto estaré en lo profundo del bosque, donde me siento cómodo, como en casa. Esta vez llevo cámara a prueba de agua. Aquella vez, hace 33 años tropecé y mojé mi cámara Olympus. Pocas fotos sobrevivieron y terminé cargando ese hierro por todos esos 21 días. Esta vez voy bien preparado para tener mi propia documentación fotográfica.


 

domingo, 22 de julio de 2012

Perspectivas Distorsionadas

[caption id="attachment_2144" align="aligncenter" width="640"] Cañón del Colorado, 1980[/caption]

Ya varias veces me he escuchado decir algo como "pero solamente estaba corriendo 50km", "nada mas eran 21km", "un Ironman es fácil", o alguna burrada similar. Cuando lo pienso bien, queda claro que era figurativo lo que estaba hablando. La realidad es que mi visión ya tiene rato de estar distorsionada, y solamente está empeorando.


Hace unos días estaba con unos amigos invitándolos, gastos pagos, a cruzar Darién caminando, sólo "unos 9 a 12 días". Todos dijeron que no (excepto Jorge Patricio, que tampoco va a poder venir). A los 19 años me fui a caminar el Cañón del Colorado, solo, por una semana, por una de las partes más remotas. No me pareció nada del otro mundo, ni tampoco a mis padres que no se preocuparon cuando les informé de mi plan. Ya el año anterior me había pasado 21 días caminando por la selva, así es que 7 días por el desierto no eran gran cosa.


Poco a poco, las distancias se han ido achicando en mi cabeza. Y aunque esté consciente de esto, de mis perspectivas distorsionadas, sigo sin comprender por qué no son más comunes los que preferimos estar al aire libre, afuera de la ciudad. Hace poco todos vivíamos como nómadas, todo el día vagando en busca de comida, durmiendo donde nos atrapara la noche. En tan poco tiempo perdimos la memoria colectiva de lo que podíamos hacer. Las legiones Romanas solían marchar 50km para ir a enfrentarse al enemigo y luchar todo el día. El pirata Morgan y sus hombres remaron 4 días (remando de noche para que no los vieran), desde Bocas del Toro, para saquear Porto Belo. 


Aún cuando 10,000 años parecen muchos, nuestro cuerpo tiene millones de años adaptándose a las inclemencias de la vida migratoria. Ningún animal puede huir de nosotros por mucho tiempo. Los humando podemos correr detrás de cualquier animal hasta cansarlo. Casi todos pueden huir de nosotros una y otra vez, pero al final de unos días todos se dejan atrapar cuando ya han agotado sus fuerzas. Hoy día, los bosquímanos de Africa son los únicos que aún cazan de esta forma. Pero nuestro cuerpo recuerda su historia y con un poco de práctica nos puede dejar sorprendidos, una y otra vez.

lunes, 28 de mayo de 2012

Cariguana

Este fin de semana hicimos la vuelta del Cerro Cariguana con Fondito. Pensé que habíamos recorrido unos 10 kilómetros por que nos tomó tres horas hacer el recorrido. Pero ahora que lo he medido en un mapa sale que fueron solamente 7 kilómetros. Viéndolo bien, debí haber estimado una distancia más cercana a la realidad por que no estábamos caminando por un sendero marcado, íbamos a campo traviesa por largos ratos, e hicimos varias paradas para tomar fotos y gozar de la vista.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Nombre de Dios a Gamboa

[caption id="attachment_1936" align="aligncenter" width="640"] Ruta Nombre de Dios a Gamboa[/caption]

Anoche regresé de caminar y remar de Nombre de Dios a Gamboa. El lunes en la mañana me escribió mi amigo Juan Antonio preguntando si quería llevar a unos hombres a caminar el Camino Real y le dije que me interesaba. Al reunirme con la gente, eran un par de tenientes de la Marina y un teniente de los Marines, me dijeron que querían cruzar el Istmo en tres días. Después de decirles que estaban locos les conté de un viaje parecido que había hecho con Scott Schumaker y Jorge Heilbron hace unos años atrás. Les gustó la idea y al día siguiente partimos a recorrer el Istmo.

Básicamente, en una día caminamos 38 kilómetros desde Nombre de Dios hasta Boquerón arriba, y, al día siguiente, remamos 40 kilómetros desde Boquerón Arriba hasta Gamboa. Ellos siguieron caminando por el Camino de Cruces y luego por la calle hasta llegar al puerto de Balboa. Todavía no he escuchado sobre su llegada, así es que asumo que están caminando aún, si es que no están perdidos en el Parque Camino de Cruces. Ya me enteraré luego de cómo les fue.

Para mi, lo más increíble de la experiencia, ya que nunca lo había hecho así, es que me fui casi sin comida. Por el apuro del plan solamente me llevé lo que me quedaba de mis geles y otros alimentos de apoyo para mis corridas largas. Al final, como estoy harto de comer esas calorías simples, solamente me comí unos 6 Power Gel Blasts sabor a Kola en un recorrido de casi 80 kilómetros. Mejor dicho, no comí nada. Caminamos 2 horas el lunes por la noche, 14 horas el martes y remamos 8am a 5pm el miércoles. Me dormí con hambre todas las noches, pero al despertarme ya me sentía fresco nuevamente.

El martes en la noche, después de las 14 horas caminando con solamente unos 4 paquetes de 120 calorías, me sentía nauseabundo y cansando. Pero estaba con tanto sueño que me fui a dormir así mismo. El miércoles me desperté fresco como una lechuga listo para remar 40 kilómetros sin parar. Mi cuerpo estaba sacando su alimento del exceso que tenía acumulado alrededor del abdomen. Y creo que tengo suficiente como para seguir por otra semana o dos al mismo ritmo. Parte del truco, creo, es mantener el ritmo suficientemente bajo como para poder recibir las calorías de la grasa acumulada y no tener que usar los carbohidratos acumulados en los músculos. Esos, estoy seguro, me hubiesen fallado como a las 12 horas, sino antes.

Mis compañeros estaban comiendo MREs (Meal Ready to Eat), la ración típica del ejército de Estados Unidos, y a mi no me provocaba comer de esas raciones (además, tampoco me ofrecieron). Pero yo estaba preparado para esa situación y estaba confiado que no tendría ningún problema. De hecho, solamente el teniente de los marines se mantuvo conmigo en la caminata. Los otros dos siempre andaban rezagados y al final del primer día uno estaba muy limado (y sollado entre las piernas además). Estos hombres estaban por la conquista del cruce por que creo que ni gozaron del paisaje espectacular que estábamos atravesando.

Desde hacía muchos años no encontraba tantos árboles caídos en el recorrido. Yo había hecho el cruce de Nombre de Dios a Boquerón en 11 horas y esta vez me tomó 16 horas en total. Tuve que tirar mucho machete para cruzar una docena de árboles caídos. También me toco cruzar un derrumbe que me dejó casi que una pared vertical de unos seis metros de ancho a través del camino. Estaba muy preocupada mientras cruzaba por esa cara de piedra y veía que cualquier desliz me haría caer largo antes de que parara de rodar. Fuera de eso, el camino estaba tan hermoso como siempre. Ya estoy listo para repetirlo una vez más.

viernes, 9 de diciembre de 2011

28km Descalzo

Unas noches atrás me fui descalzo desde El Valle de Antón hasta Las Uvas, en la Interamericana, 28km de asfalto, de noche. No llevaba agua y solamente vestía un pantalón de correr y una camiseta de poliéster. Partí a las 11:00pm y llegué a Las Uvas a las 7:00am, parando a dormir como una hora. No dormí más por que al enfriarme mientras descansaba perdí calor corporal y no me quedo más remedio que reanudar mi peregrinar.

Aprendí varias cosas: a ese ritmo puedo hacer el Ultra Trail de Mont Blanc en 46 horas, dentro del tiempo de corte. Cuando se va lento, 4km por hora, el cuerpo no necesita mucho para mantenerse en movimiento. También, es mejor descansar durante el día, cuando el calor abrasa el cuerpo - durante la noche el frío hace incómodo el descanso.

Mis pies sufrieron muy poco en el trayecto. Al final terminé con una pequeña ampolla en cada pié, en el lado de afuera de cada talón, justo donde hacían contacto con el piso. Yo hubiese pensado que la ampolla debió salir en la parte de atrás del talón, pero estaba equivocado. El agua hizo muy agradable la superficie del asfalto, lo hacía casi sedoso.

Solamente tomé unos sorbos de agua en el camino. Había agua por muchas quebradas, pero, al final, tomé agua que se derramaba de unos tanques de abasto del IDAAN. No tomé mucho por que el chorro que caía era grande y no quería mojarme todo para evitar que me diera más frío. Creo que hubiese podido hacer todo el recorrido sin tomar nada de agua. Un poco más de agua haría más agradable el paseo, pero no era necesaria. Por un breve momento pensé que me iba a descompensar por falta de azúcar, pero el momento de nauseas pasó y pude seguir caminando sin mayor problema.

Voy a volver a hacer este paseo, pero la próxima vez me llevo las Vibram FiveFingers para no correrme el riesgo de cortarme los pies. Al pasar por las cantinas encontraba vidrios por el piso de las botellas que habían roto los borrachos. También me voy a llevar un bastón pequeño para no tener que enfrentarme con los perros de la calle con las manos vacías. Los perros fueron lo más incómodo de la caminata. Varios perros hicieron que se me erizaran los vellos y que la adrenalina me dejará con el corazón palpitando con fuerza. No es agradable tener que hacerle frente a tres perros agresivos a la misma vez. Es fácil asustarlos - sólo hay que levantar la mano como si tuviera una piedra y se alejan. Pero pronto regresan a seguir molestando.

Por último, llevar dinero para el desayuno en Las Uvas es esencial. Cuando llegué a Las Uvas solamente me tomé un vaso de agua mientras esperaba que Lorena, camino a Panamá, me recogiera. Un par de hojaldras con café hubiesen hecho de la espera algo más agradable.

jueves, 29 de septiembre de 2011

20 Caminatas

[caption id="attachment_1829" align="aligncenter" width="584"]Sendero Las Brujas Las Brujas[/caption]

Este año he caminado muy poco. Me la he pasado corriendo. Nunca pensé que correr ultras podría absorberme tanto. Lo peor del caso es que no creo que ya pueda cambiar mucho lo que voy a terminar haciendo este año. Por eso he decido hacer una pequeña lista de caminatas para recordar y agendar en mi lista a corto plazo.



  1. Río Boquerón (mi favorita)

  2. Río Indio (anual, nunca falla)

  3. Sendero Las Brujas, Coclé

  4. Sendero Los Quetzales, Chiriquí

  5. Peñas Blancas, Panamá

  6. La Encantada, Panamá

  7. Trans-Darién, San Blas y Darién

  8. Mamoní a Cartí, Panamá y San Blas

  9. Boca de Cupe a Cana, Darién

  10. Bajo de Mono a Punta Robalo, Chiriquí y Bocas del Toro

  11. Subir Cerro Bruja, Colón

  12. Volcán Barú, Chiriqí

  13. Camino Los Quetzales, Chiriquí

  14. Río Piedras, Colón

  15. Trans-Panamá, Panamá

  16. Madroño a Cangandí, Panamá y San Blas

  17. Río Cascajal, Panamá y Colón

  18. El Copecito a Limón, Parque Omar Torrijos, Coclé

  19. Cerro Brewster, Camino de Francis Drake

  20. Río Diablo, Panamá y San Blas


Tomaría 10 años completar esta lista con dos caminatas al año. Muchas de estás caminatas las hice antes de tener está bitácora y solamente tengo fotos de las viejas. Quiero repetirlas todas, y varias nuevas. Tengo más en mente, pero me falta tiempo.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Cerro Brewster

[caption id="attachment_1822" align="alignleft" width="300" caption="Camino Cangandí - Cerro Azul"]Camino Cangandí - Cerro Azul[/caption]

¿Has ido a Cerro Brewster? Así, con una pregunta inocua, comienzan las aventuras que me gustan. "No" le respondí a Caleb, "pero me encantaría ir". Desde hace años esa cumbre ha estado en mi lista de lugares que visitar. Está fuera de los mapas, no hay caminos que te llevan a ese lugar, y, posiblemente, fue visitado por Sir Francis Drake hace mucho tiempo. Todos los elementos apuntan a una excelente caminata.

Luego de consultar los mapas aledaños encontré que puedo matar varios pájaros con una sola piedra. He estado intrigado por un sendero que aparece en el mapa de Río Mandinga. El sendero parte de Cangandí, en San Blas, y termina al borde del mapa, bajo, las nubes, con una nota que dice "Cerro Azul: 5km". El sendero asciende el Río Cangandí hasta un punto donde se monta en una fila que sigue hasta la División Continental y continua, en teoría, hasta Cerro Azul. Parte de este sendero forma parte del límite del Parque Nacional Chagres y la Cuenca Hidrográfica del Canal de Panamá.

Los mapas que cubren Cerro Brewster no existen en el Tommy Guardia. Hasta el día de hoy, nunca han sido elaborados. Hay unos mapas digitales elaborados por un estudiante de cartografía y que son usados por la Autoridad del Canal. Pero estos mapas no están a disposición pública, desafortunadamente. Las curvas de elevación del área sin mapear se pueden ver en varios programas como Google Maps en el Internet, pero no tienen detalle ni nombres de lugares. Cerro Brewster está perdido en las nubes. Esto lo hace atractivo para una mini-aventura, para "salirnos del mapa".

 

jueves, 15 de septiembre de 2011

El Valle Trail 50km

[caption id="attachment_1803" align="aligncenter" width="584" caption="Ruta 21km"][/caption]

Después de la carrera de este fin de semana he quedado pensando sobre maneras de marcar el sendero de la carrera. Hace años pensamos en promover un sendero como el  Trans-Panama para lo que era la Asociación de Turismo Ecológico usando un esquema como el de "Adopta tu hectárea" y lo llamamos el "Kilómetro Ecológico". El proyecto jamás despego, pero sigo pensando que algo así sería factible para marcar de manera permanente la ruta de la carrera.

La ruta de El Valle Trail Race (EVTR) se presta para ser recorrida por secciones y vale la pena que quede marcada permanentemente para que todos la puedan recorrer cuando quieran, ya sea para entrenar, o para relajarse con la familia. Toda la ruta también puede recorrerse en bicicleta, aun que hay que tener un cierto grado de habilidad para hacer el recorrido completo en bicicleta. La Piedra Pintada es de las pocas partes que no he recorrido en bicicleta.

Sería fantástico encontrar patrocinadores para señalizar la ruta de la carrera y agregar variantes para tener todo un rango de distancias. De una vez podemos tener recorridos de 10, 15, 21, 30 y 50km que sirven para excursiones de un día y para travesías un poco más largas pernoctando. También permite que más gente se anime a visitar El Valle para hacer ultra fondos de entrenamiento para todo tipo de carreras.

Yo encuentro mucho más agradable correr por senderos que por la calle. Por suerte tengo la facilidad de visitar El Valle frecuentemente y aprovechar los senderos que están a disposición permanentemente. La mayoría de la gente no los conoce y no pueden fácilmente planear salidas para entrenar o relajarse al aire libre. Para muchos sería necesario un guía, pero esto no es muy factible para salir a correr como entrenamiento.

Opciones para marcar:

  • Tachuelas reflectivas: 

  • Cintas reflectivas 

  • Tachuelas reflectivas 3D 

  • Tiras reflectivas 

  • Pintura 

  • Otras Opciones


Tal vez las marcas de pintura de aceite, aplicadas con brocha, sean un buen inicio. Cerca de las carreras podemos poner las marcas reflectivas y luego recogerlas para volver a usarlas en otras rutas, o carreras. Me interesan mucho las reflectivas por que nos permitirían correr de noche, con linternas. Es muy divertido correr de noche, y es fresco. Caminar de noche por los senderos de El Valle, durante la luna llena, es espectacular, especialmente en el verano.

lunes, 20 de junio de 2011

Mapas de Panamá



En algún momento de hace algún tiempo atrás conseguí esta colección: http://alairelibre.ws/mapas/

Básicamente, apuntas al cuadro del mapa que quieres y haces click. El mapa cargará en tú navegador listo para ser descargado. Tengo más mapas de los que aparecen, pero no he editado los enlaces. ¡Qué lo aprovechen!

jueves, 9 de junio de 2011

Balboa Patrol

[caption id="attachment_1691" align="alignleft" width="300"]Balboa Patrol Balboa Patrol[/caption]

En 1979 crucé el Darién, de norte a sur, con la Patrulla Balboa. Balboa Patrol, como le llamaron los Ingleses, era un grupo de 21 personas que intentaríamos seguir la ruta que uso Vasco Nuñez de Balboa para cruzar el Istmo de Panamá en 1913 y encontrar el Mar del Sur, que luego Magallanes cambiaría de nombre a Oceáno Pacífico. Eso fue un 25 de septiembre de 1513, ya hace casi 500 años atrás. Ahora pronto estaremos celebrando esos 500 años y Panamá ha formado una comisión para planear las actividades y celebraciones. Como esa Patrulla Balboa fue algo muy importante para mi en su momento, yo también voy a planear mi propia conmemoración: voy a volver a repetir ese viaje.


Hace rato que estoy acariciando la idea de regresar a cruzar el istmo y ahora he encontrado el motivo perfecto para ponerlo firmemente en mi calendario. En 1979 nos tomó 21 días hacer el cruce hasta Santa Fe de Darién. No creo que esta vez nos tome tanto tiempo por que ya no hay tanta selva como existía hace 32 años. De hecho, las últimas caminatas que hice por una ruta paralela a la de 1979 nos tomaron unos 9 días. Pero aún nos faltaba algo por caminar para llegar al Chucunaque: nosotros bajamos en piragua desde Canaán, una aldea emberá-wounan en el Río Membrillo. Tal vez si hubiésemos caminado lo que nos faltaba, habríamos caminado unos tres días más. Pero ya no valía la pena seguir caminando por que estábamos en territorio de tala y quema.


[caption id="attachment_1692" align="alignright" width="150"]Patrulla Balboa Cruzando el Río Surcuti[/caption]

Ya no queda nada de bosque tropical entre la Vía Inter-Americana y el Río Chucunaque. Ese tramo nos tomó tres días para cruzar en el primer cruce. La última vez caminamos a través de potreros como unas cuatro horas para llegar a Metetí. ¿Me pregunto cuanto irá a quedar para el año 2013 cuando vayamos a hacer nuestro cruce celebratorio? Panamá definitivamente tiene mucho que celebrar y por eso inicia los festejos desde el 25 de septiembre del 2012 y sigue la fiesta hasta el 2013.


Yo celebraré cuando termine nuestro cruce y encuentre que todavía queda algo de bosque en pié. En nuestro cruce partimos de donde Mark Horton, un joven arqueólogo en ese año, pensaba que quedaba Acla. Acla fue el poblado desde donde partió Balboa a "descubrir" el Mar del Sur. Nuestro grupo inició desde una playa en San Blas y nos adentramos a la selva con rumbo sur, en busca de aventura. Encontramos mucha aventura en el camino: el resumen de nuestro recorrido ocupa 8 páginas en el libro Operation Drake, del Coronel John Blashford-Snell. He estado leyendo esa entrada en el libro para refrescar mi memoria sobre ese viaje. Buscando en el internet he encontrado unas imágenes que subió Alex Gill, radio-operador de nuestro pequeño grupo.


Ya tengo en mente un plan para desarrollar la segunda versión de la Patrulla Balboa. De verdad que me entusiasma la idea de apartar un par de semanas para caminar por la selva. Hace rato que no me desconecto por completo de este mundo para regresar a las raíces mas primordiales de nuestra humanidad, la vida nomádica por la naturaleza. Los escapes de fin de semana son meramente un ligero paliativo para mi alma primitiva. Varios años se me han pasado planeando volver a transitar Darién y ahora voy a apartar el tiempo a futuro para asegurar que se cumpla la aventura.


[nggallery id=3]

sábado, 21 de mayo de 2011

Operación Drake

[caption id="attachment_1610" align="alignleft" width="300" caption="Darien1979 - Operación Drake"]Darien1979-Drake[/caption]

Hace muchos años vino a Panamá una expedición Inglesa en la que participé junto con otros jóvenes panameños y del resto del mundo. Fue una experiencia que cambió mi vida, en particular me influenció una caminata a través del Darién que nos tomó 21 días completar. Lo que más me impresionó de esos 21 días fue lo contento que estuve con tan poca cosa, con tan solo lo que llevaba a mis espaldas y la compañía de buenos camaradas.

Esa experiencia fue algo de lo que hablé por mucho tiempo, fue un hito en mi vida. Hoy poco me acuerdo de esos días. De hecho, esta vez me acordé por que vi la foto adjunta. Pero pensaba en realidad en cómo las metas pasan y solamente queda la experiencia, algo por la línea de que la vida no es un destino, sino el camino mismo. Mientras más caigo en cuenta de esto, más me fijo destinos y metas por que la vida es lo transcurre entre medio.

Resulta que si uno no se fija metas, o destinos, todo el tiempo transcurre en el mismo lugar. De ser así llegaría a viejo habiendo vivido toda una vida sin cambios, confinado a unos cuantos metros cuadrados, con un conjunto de experiencias muy finitas. Por mucho tiempo me fue difícil ponerme grandes metas, mi atención era difícil de fijar en un sólo propósito.  Curiosamente, hoy me cuesta diversificar mi atención y me enfoco mucho en las ideas y metas que estoy trabajando. Fácilmente me fijo metas pensando en varios años por delante y me alegro cuando se están acercando. Ahora estoy a pocas semanas de Western States 100, y ya tengo al Ultra Trail de Mont Blanc a poco más de un año.

De cierta forma, estas dos experiencias, WS100 y UTMB, son la culminación de lo que inició en Operación Drake, una vida de aventura. Pienso en esto por que he estado ocupado con la idea de terminar estas carreras e imaginarme que queda después - ¿Qué es lo que uno recibe de estos eventos? Seguridad y experiencia: esa es la conclusión a la que he llegado. Uno recibe la satisfacción de haber cumplido una tarea. ¡Listo! ¿Ahora qué sigue? ¿Qué es lo próximo?

miércoles, 18 de mayo de 2011

Ultra Trail de Mont Blanc

[caption id="attachment_1603" align="alignleft" width="150" caption="Recorrido UTMB"]Recorrido[/caption]

Todavía no he terminado Western States 2011 y ya estoy pensando en Ultra Trail de Mont Blanc 2012. No lo puedo evitar, ya no es necesario el resultado de WS100 para poder inscribirme en UTMB por que he adquirido los puntos necesarios para participar en esa carrera, una de las ultras más difíciles del mundo por el desnivel que tiene. Lejos de perder el enfoque en mi próximo recorrido, lo estoy viendo como un entrenamiento para el evento más grande a futuro. Estoy tratando de pensar en que puedo hacer que me próxima carrera sea más relevante para la siguiente.

UTMB tiene una lista grande de equipo reglamentario que hay que cargar en todo momento:

EQUIPO


Material obligatorio:
-Teléfono móvil con opción Roaming activa
-Grabar el numero de emergencias de la organización en los contactos.
-No ocultar el numero
-Mantener el telefono encendido y cargar la bateria.
-Vaso de al menos15cl. (excluidos los bidones)
-Contenedor para reserva de agua de 1 litro mínimo.
-Dos linternas en buen estado de funcionamiento con pilas de recambio para cada una.
-Manta de supervivencia de 1,40 x2m mínimo.
-Silbato
-Venda elástica adhesiva que permite hacer una cura o un taping (mini 100cm x 6 cm.)
-Reserva alimentária
-Chaqueta con capucha fabricada con una membrana (Gore-Tex o similar) que sea impermeable ( Aconsejado al menos 10.000 Schmerber) y transpirable ( Aconsejado RET inferior a 13 ), de manera que permita aguantar el posible mal tiempo en la montaña
-Pantalones o mallas largas, o combinación de un pirata con calcetines altos de manera que cubran totalmente las piernas.
-Camiseta caliente de manga larga (tipo segunda capa, no de algodón) de un peso mínimo de 180gr.
-Gorra o bandana
-Gorro
-Guantes calientes e impermeables.
-Sobre-pantalón impermeable.

Exigido por las autoridades de aduanas
-Documento de identidad

Material altamente recomendado
-Bastones, en caso de lluvia o de nieve, para tu seguridad en terrenos duros.
-Recambio de ropa caliente, indispensable en caso de condiciones muy frias o de lesión.
-Un mínimo de 20 euros para imprevistos.

Material aconsejando (lista no exhaustiva)
Bastones telescópicos, ropa de recambio, brújula, navaja, cordino, crema solar, vaselina o crema anti-rozamiento, neceser de costura...

Toda la ropa debe ser de la talla del corredor y sin ninguna modificación respecto a su estado original de fábrica.
Todo el material seleccionado se transportara en una mochila que será marcada a la entrega del dorsal y no podrá ser sustituida durante la carrera.

Si se decide utilizar los bastones, deberán llevarse durante toda la carrera.
No se podrán dejar los bastones en las bolsas del corredor de los avituallamientos.

¡Esa es una lista larga de cosas que cargar! No será la primera vez que tengo que cargar una lista de cosas para una carrera, pero sí he aprendido que es mejor tener muy claro cómo se va a cargar y las consecuencias que esto conlleva. En WS100 solamente necesito mis botellas de agua: una que llevo en la mano, y otra que llevo en el cinto. Ahora tengo que agregar ropa, celular, impermeable completo, más comida, y, posiblemente, bastones. Es imprescindible que vaya encontrando una forma cómoda y ultra-ligera para cargar esta lista de equipo. Y ensayar con todos esos pertrechos.

Actualmente tengo la mayoría del equipo que esta en la lista anterior, pero el énfasis del equipo que tengo es para caminatas y montañismo. Obviamente, esto es lo mismo que estaría haciendo en Mont Blanc, pero quisiera que fuese muy liviano y cómodo. Ya la mayoría de mi equipo es ultra-liviano, pero debo asegurarme que sea particularmente cómodo y empacable. No es lo mismo correr algunas bajadas con mi mochila que correr y caminar 48 horas con la misma mochila.

Ya puedo ver que el proceso va a ser entretenido. La primera parte será una prueba exhaustiva de lo que actualmente tengo. La segunda parte será reemplazar lo que no funcione apropiadamente. Ya cuento con una buena base de experiencia para tener algo de criterio en este tema. Donde resulta difícil adquirir experiencia es en el tema del frío. Nosotros vivimos en el trópico, y esa es una realidad que debo tomar en cuenta. No cambia mucho lo que hay que hacer, solamente que necesito asumir que puedo errar ampliamente en esta área.

De hecho, una de las cosas que más me gusta del Ultra Trail de Mont Blanc es que es más parecido a una caminata que a una carrera. Yo me considero, principalmente, un caminante. En segunda instancia puedo ser corredor, ciclista y remero. Ocasionalmente participo en ultras y triatlones. Estar al aire libre es lo mío...

miércoles, 12 de enero de 2011

Reto del Indio 2011

Este fin de semana completamos el 7o Reto del Indio. En esta ocasión fuimos 16 los que participamos, el doble que el año pasado. La ruta estuvo más difícil que nunca con todo el barro que había por las lluvias que no han dejado de caer. Por contratiempos no pudimos completar el recorrido en 24 horas, pero, si restamos los atrasos por causas externas, los primeros en llegar al Caribe hubiesen hecho un tiempo de 20 horas. ¡Increíble!

Partimos de Chumico con un sol abrasador a las 13:43 según la foto de partida habitual. Nuestro destino estaba al otro lado del continente, en la vertiente del Caribe: la Boca del Río Indio, a 116 kilómetros. Teníamos que pedalear hasta El Valle, subir a La Mesa, y bajar a Jordanal. Luego, en Jordanal, iniciamos a caminar hasta Tres Hermanas. Desde Tres Hermanas íbamos a remar hasta nuestro destino final. Iniciando la pedaleada se le salió la cadena a Isabel y me quedé a esperarla. Fue lo último que supe del grupo. Solamente mi hermano fiel, Roger, se quedó con nosotros. Tampoco su fidelidad le duró mucho y pronto se fue a darle caza al resto.

En este Reto del Indio mi historia se centró en Isabel y Boris. Con Isabel hice toda la bicicleta y la caminata, junto con Boris. Remé un rato con Andrés, en el mismo kayak, y luego con Boris hasta la Boca de Río Indio. Isabel no tenía idea en lo que se estaba metiendo, y, una vez que empezó, nunca pensó en parar. Isabel nunca antes había hecho ni una sola de las actividades de El Reto del Indio: montañeras, caminatas y remar kayaks. Isabel está en excelentes condiciones y el año pasado terminamos el Ironman de Cozumel lado a lado. Pero, una bicicleta montañera no es lo mismo que una rutera, caminar por senderos no es lo mismo que correr por asfalto, y ella nunca había remado.

La montañera que llevaba Isabel no la acompañaba para nada pues era un hierro que había conseguido prestado de un alumno. Partiendo se le salió la cadena del plato delantero y, de allí en adelante, reusó salir de la estrella más pequeña. En muchas subidas, y el camino tiene muchas, se tenía que bajar a caminar por que le patinaban las llantas. Y en algunas bajadas tenía que bajarse a caminar por que la intimidaban. Todo esto es normal para una persona que está montando una bicicleta montañera por primera vez. Después de un rato nos alcanzamos a Six Pin y Edgar, que nos estaban acompañando en la sección de ciclismo de este reto. Los cuatro llegamos juntos a El Valle.

En Jordanal, a casi 45 kilómetros de la partida, hicimos la transición a la caminata. Dejamos nuestras bicicletas atrás para dedicarnos a caminar hasta Tres Hermanas. Este año nos tocó mucho barro en el camino. Un pequeño grupo de impaciente partió temprano: Dimas, Joaquín, Angel, Tato y Robie se fueron confiados en la ruta que tenía el GPS de Joaquín. Estaban apurados por asegurarse de poder romper las 24 horas, como si su vida dependiera de ello. Pensé que no los volvería a ver hasta Tres Hermanas, pero la tecnología les tenía planeado un revés.

Al cabo de un rato de estar caminando, el paso que llevamos comienza a drenar a Isabel de energía. Todavía no llegábamos a las partes difíciles del sendero, pero ya estábamos atravesando algo de lodo, suficiente para incomodar y arrancar zapatos. Boris había comprado una linterna de cabeza con un bombillo incandescente: no duró dos horas y ya tenía que cambiar baterías. Angel, luego me enteraría, también se encontró con un percance similar. Pero su linterna barata se daño temprano y no le quedó otro remedio que caminar sin luz. Llegó molido a Tres Hermanas, determinado a desquitarse remando, que es su especialidad ya que ha representado nuestro país en los Juegos Bolivarianos.

Pudimos mantenernos con el segundo grupo hasta Los Chorros. A partir de ese punto inicia una subida larga, aparentemente interminable, y muy resbalosa. Fue demasiado para Isabel y Roger, Andrés y yo nos quedamos con ella. El resto del segundo grupo se fue confiados en su GPS Garmin 60CSX que llevaba Iñaki. Ellos llegaron a las 4:30am a Tres Hermanas. Nosotros tardaríamos tres horas más que ellos en llegar. Para mi sorpresa, nos encontramos al primer grupo tarde en la madrugada. Habían dado un par de vueltas de más y el segundo grupo les pasó mientras merodeaban por los senderos buscando su rumbo. Algunos no estaban muy contentos con el dueño del GPS.

Después de muchos años haciendo esa ruta, este es el séptimo Reto del Indio, ya puedo orientarme hasta de noche y cansado. Por suerte no necesito de tecnología para seguir mi camino, solamente de agua y comida. Pero Iñaki, que si llegó por su cuenta, ha probado que es posible hacer una carrera de esta ruta: cada grupo debe llevar su GPS con la ruta, baterías extras, y verificar que su aparato haya aceptado el sendero completo. Lo pero que puede pasar es que pierdan el camino y tengan que pagarle a algún cholo para que los lleven a casa. Por supuesto que para encontrarse al cholo van a tener que esperar que salga el sol y se lo topen en el camino.

aventuraspanama

Gracias a Aventuras Panamá este año pudimos acomodar el doble de los participantes por que conseguimos que nos alquilaran kayaks. No fue fácil convencer a Javier Romero que lo hiciera, tuve que perseverar en una larga conversación y hacerle un trato que no pudiera rehusar. Por suerte, además, envió un par de sus guías para que hicieran un reconocimiento del recorrido. Eso nos ayudó con Isabel y Tato, ambos con poca experiencia en el remo, que habían quedado juntos en un bote por que habían quedado sin compañeros en la organización de esta vuelta. Matt remó con Isabel y Antonio remó con Tato, y todos llegaron contentos al Mar Caribe. La remada desde el último sarzo del Teriá hasta Boca de Río Indio mide 51 kilómetros trazados en Google Earth.

Al principio Boris y Juan Carlos remaron en el mismo kayak, pero pronto resultó obvio que ese arreglo no iba a funcionar. En ese equipo no había suficiente experiencia para llegar en un tiempo prudente hasta el Mar Caribe. Andrés y yo nos separamos y quedé yo con Boris y Andrés con Juan Carlos. A partir de ese momento no quedó más que remar, y remar, y seguir remando. Todos los otros botes nos habían dejado atrás. Boris resultó ser un "gallo tapao". Había estado muy incómodo con la idea de remar tantas horas, pero después de llegar hasta Tres Hermanas se decidió por terminar lo que había iniciado. Después de horas remando me dijo: "Rompy, me ha gustado esto de remar". Parecía el conejo de las pilas Energizer, remaba y remaba.

Después de varias horas remando, como unas tres, comencé a soñar con una cerveza fría. Sabía exactamente donde podía encontrarla: [link id='753' text="La Encantada"]. Le comenté a nuestro pequeño grupo sobre mi meta a corto plazo y la motivación. De ese momento en adelante adquirimos un nuevo propósito que nos llenó de fuerza. Al par de horas logramos nuestra meta, atracamos y nos dirigimos a la casa donde venden la cerveza más sabrosa del Río Indio. Mientras nos tomábamos la pinta, el Señor Cano nos dice: "allá van sus botes...". Efectivamente, nuestros kayaks flotaban felizmente río abajo. Ni siquiera nos habíamos preocupado de asegurarlos bien...

Después que nos acabamos nuestra cerveza, sin gran apuro, nos preocupamos de como recuperar nuestros botes. Sabíamos a donde iban a llegar eventualmente. El hijo del Señor Cano nos remó en su piragua de vuelta a nuestras naves que iban a la deriva. Le dimos un salve a nuestro rescatista y proseguimos en nuestro navegar. A las 4:45pm llegamos, finalmente, a Boca de Río Indio. Andrés y Juan Carlos llegaron poco después que nosotros. Nos había tomado 27 horas completar este Reto del Indio 2011. Los más rápidos pudiesen haber terminado en 20 horas, pero no pudimos llevar los kayaks hasta el final del Camino a Tres Hermanas.

Ya sabíamos, por experiencia, que si nos metíamos a los kayaks en el primer cruce del Teriá nos tomaría 10 horas hacer esa remada. Además, es una remada peligrosa por que pueden haber muchos árboles tumbados en esa sección. Por suerte pudimos transportar los botes en un transporte que estaba del otro lado del río, pero demoró organizar el traslado y se demoró más aún cuando se atascó entre un viaje y el próximo. Al menos tuvimos un descanso breve en el recorrido, y algunos lograron dormir un rato.

Fotos: http://alairelibre.ws/g3/Reto-del-Indio-2011

lunes, 20 de diciembre de 2010

Reto del Indio 2011

[caption id="attachment_1375" align="aligncenter" width="448" caption="Reto del Indio 2011"][/caption]

Ya casi estamos listos para el Reto del Indio 2011. Tenemos el grupo de interesados más grande de la historia: hemos llegado a 18 interesados. Posiblemente, por primera vez, lleguemos a 12 participantes este 2011. Igual que este último reto, vamos procurar hacerlo en 24 horas. Nuestro esquema será igual al de este año, partiendo este domingo 9 de enero a la 1:30pm desde Chumico. La meta es llegar a la Boca de Río Indio antes de la 1:30pm del lunes 10 de enero.


Vamos a pedalear desde Chumico, pasando por El Valle, La Mesa, Río Indio Nacimiento y haciendo la transición en Jordanal. Desde Jordanal iniciamos la caminata, pasando por Río Indio Centro, Los Chorros, El Harino, Las Claras Arriba y haremos la transición a los kayaks pasando Tres Hermanas, casi llegando al Río Indio. Esto nos deja 50 kilómetros de kayak para la última sección del reto. Espero que este año, con todo lo que ha llovido, el río nos ayude con su corriente a llegar al Caribe en buen tiempo.


El año pasado remé con sed y estaba hambriento al llegar al final de la remada. Este año me aseguraré de alimentarme mejor. Un buen desayuno no es suficiente para los rigores de 7+ horas de remo intenso. Al igual que este año, cada quien se preparará su cena y su desayuno de antemano para no perder tiempo en las transiciones: cena de la bicicleta a la caminata, y desayuno de la caminata al kayak. La alimentación y la hidratación de la bicicleta no son complicadas, y casi que son inmateriales por que se dan justo al principio, cuando las reservas del cuerpo van intactas.


La caminata es una actividad de baja intensidad. El cuerpo puede sacar la mayoría de sus necesidades calóricas de las reserva de grasa. Solamente hace falta un par de geles para tener en reserva en caso de un bajón del azúcar en la sangre. Durante la caminata pasamos por muchos ríos y quebradas de donde abastecernos de agua. Yo me iré tomando el agua de donde la encuentre en el camino (rellenando mis botellas cuando se acaben). Luego recurriré a una dosis de [link id='1002' text="Zentel"].


Este año, al igual que otros años, puede que nos acompañen los que solamente quieran hacer parte del reto: pueden acompañarnos en la bicicleta, en la caminata y en la remada. Como siempre, todos deben estar listos para salir por su propia cuenta si se quedan atrás por alguna razón. Esto es sencillo en la bicicleta, más complicado en la caminata (se pueden conseguir caballos), y en la remada la única salida es por Boca de Río Indio, pero siempre hay piraguas que pueden recoger a los remeros que se rajen (ya ha pasado antes).