viernes, 28 de noviembre de 2008

Filtro en Botella

Katadyn MicrofilterDesde hace unos meses he estado cargando esta botella en mi kayak. La verdad es que hacía tiempo no tenía algo nuevo que resultara tan útil. Con este filtro me he ahorrado tener que llevar agua en el kayak para la duración de toda la remada. Ahora solamente abro la tapa, recojo agua del río, y a tomar agua fresca.



Es más conveniente lo que hacía antes, que es tomar agua directamente del río. No necesitaba filtro alguno, y la botella era cualquier botella. Luego, al llegar a la casa, me tomaba una dósis de Zentel y ¡Listo! Pero con la botella me ahorro el riesgo de que se me olvidara tomarme la dosis de mata-bichos y me diera una tambarria. Nunca me ha pasado, tengo una suerte increíble. Creo que es mi madre rezando el rosario por mi.



Tiene que ser ella... A mi ángel de la guardia no le doy ni las gracias. Y tendría que estar trabajando sobretiempo para mantenerme lejos de todo peligro. Pero como yo no creo del todo en el poder de la plegaria me voy por lo seguro: filtro el agua o me tomo mis pastillas. Cuando voy a caminar me llevo un Sweetwater Guardian. Pero eso es mucho problema para usar en el río. Esta botella funciona como debe ser, casi que es mágica.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Río Grande Crecido

[caption id="attachment_404" align="aligncenter" width="640" caption="Río Grande crecido"]Río Grande crecido[/caption]

 

Este 4 de noviembre bajamos el Río Grande cuando estaba crecido. No había comprendido el nivel de agua que estaba cargando el río cuando estábamos en el punto de partida. Poco después de iniciar nuestro descenso comprendí que nos habíamos metido al Río Grande bajo condiciones completamente distintas a las que tenía en mente. Yo había bajado el Río Grande cuando estaba con más agua de lo normal, bajo lluvia. Pero las condiciones que encontramos ese día no las llegué a comprender del todo hasta que comparé las imágenes del río que tomamos ese día contra otras imágenes de viajes anteriores. Arriba se puede observar una comparación.

martes, 28 de octubre de 2008

Reunión de Flota - 2008

Botes en la orilla

Este domingo hicimos una "Reunión de Flota" en el Río Mamoní - invitamos a todos los que tuvieran algo que flotaba para que vinieran a remar juntos ese día. Reunimos a más de 30 botes en el río. No pude contar exactamente cuantos eran por que tratando de arreglar todo lo que necesitaba organizar para el transporte de los autos me quedé solo en el inicio y no pude contar los botes cuando estaban todos juntos. Ni siquiera para el almuerzo se volvieron a juntar todos los botes por que un bote se fue de largo y otro se atrazó.

Aventuras Panamá nos alquiló todos los kayaks inflables que tenían, 7 botes dobles. Además, Aventuras también nos mando unos alemanes para que nos acompañaran en la remada con sus kayaks de río. Jaime Vásquez nos trajo unas españolas que lo acompañaron, Andrés Correa de Colombia se trajo a Antonio Grijalba de Costa Rica, y mi hermana Michelle nos trajo unos gringuitos (sus hijas y un sobrino). Eramos una comunidad internacional flotando en el Río Mamoní. Por la disparidad de las embarcaciones que habían en el agua: canoas, kayaks de mar, kayaks de río, kayaks inflables, y hasta un bote salvavidas inflable. Melquíades se tomó en serio lo de traer cualquier cosa que flotara.

Bob McIntosh, de Australia, trajo a toda su familia y por un pequeño enredo contable casi se quedan sin bote. De hecho se quedaron sin un bote y se repartieron para poder bajar el río: Bob se llevo a sus hijos en un kayak y su esposa Maribel se fue el kayak de las chicas junto con Kariné, de Uruguay, y Yanisell. Muy junto de ese kayak se mantuvo Julio Reyes, que creo es de Nicaragua. La verdad es que éramos un grupo muy internacional. Robert Souter, Canadiense / Peruano trajo a su hijo Robert William y su cuñado Edgardo trajo a su hijo también. Teníamos niños desde 5 años hasta abuelas.

Las dos familias más grandes en el río eran la de Joaquín Gil del Real y la mía. Por mi lado vino mi hermano Rogelio con su esposa Isa y sus hijos, mas Tisi (hija de mi hermana Denise), Michelle con sus hijas, John Krukar (un sobrino de visita de Albuquerque). Joaquín trajo a sus hijos, su esposa Mercedes trajo a una amiga de Florida, y a su mamá Virginia. También vino su hermana Patricia con su hija Alexandra. Nos hicieron falta muchos kayakeros regulares como Javier Romero, Gary Vaucher, Adrian Benedetti, e Ian Sánchez. Solamente habíamos como la mitad de los remeros regulares del Mamoní.

La gente siempre se anima con estos eventos informales y se apunta para el convivio. Para mi es una gran satisfacción ver tanta gente en el agua pasándola bien. No pude aprovechar el tiempo para compartir mucho con los que nos acompañaron, la verdad es que eran demasiadas personas y apenas pude compartir una breves palabras con cada uno de los que remaron de Las Margaritas hasta Coquira. También pasé mucho tiempo cerca de mi hijo Irving que remó toda la distancia en su kayak. Lorena, mi esposa, quedó al mando de nuestra canoa cargando a nuestra hija Laura.  La canoa, siendo mucho más rápida, nos dejó atrás rápidamente.

Bueno, al final de cuentas, todos la pasamos muy bien. Varios me han llamado con ganas de volver al río lo antes posible, antes que se acabe esta temporada de lluvia. Varios también me han dicho que quieren algo más emocionante, que esta bajada estaba muy fácil. Voy a organizar otro viaje para bajar el tramo fácil del Río Pacora. Ya hemos bajado el Río Grande y el Mamoní con grupos grandes. Ahora es el turno del Río Pacora. Nuestra Reunión de Flota fue un éxito total: rompimos la marca de botes en el agua que hicimos el año pasado en el Río Grande. Y muchos visitaron una parte de Panamá Este que no tenían idea que existía. También tocamos brevemente el Río Bayano, saliendo por Puerto Coquira. Próximamente: Río Pacora y Río Chame.

martes, 30 de septiembre de 2008

Cascos para Kayak

La importancia del casco

La importancia del casco en el río se ha hecho evidente en nuestras últimas remadas. Joaquín y a Alexandra, en diferentes remadas, se golpearon la frente con una roca al voltearse en el río. Ambos se voltearon en lugares y momentos que parecían completamente seguros. El golpe de Joaquín fue leve, pero aún así fue peligroso. El golpe de Alex fue mas grande, y potencialmente mucho más peligroso. En ambos casos el casco no les protegía la frente adecuadamente. Cuando Alex se volteó, Joaquín y yo estábamos levemente alejada de ella y no estábamos vigilándola, ya estábamos en la sección más tranquila del río. Si el golpe hubiese dejado aturdida a Alex, es posible que se hubiese ahogado después de terminar de bajar las partes más difíciles del río.

Joaquín con su casco nuevoEn la foto al principio de esta entrada se puede ver que ambos Joaquín y Alexandra tienen una pequeña porción de la frente expuesta. El casco que están usando no les queda bien. Mientras más sube la dificultad del río, mas importante es contar con toda la protección del casco. El casco debe cubrir la frente hasta poco antes de las cejas. Además, el casco debe estar fijo para que la turbulencia del río no lo desplace y descubra alguna parte de la cabeza. Para esto hay que ajustarse el casco adecuadamente y asegurarse que no se pueda mover fácilmente de lugar. Hay que probarse varios cascos para determinar cual es el que mejor se ajusta a la cabeza de cada uno.

Para nosotros que compramos la mayoría de nuestro equipo por correo a veces es difícil escoger el equipo adecuado por que no tenemos como probarnos lo que estamos pidiendo. Desafortunadamente no hay ninguna selección local de equipo para este tipo de actividad. De cierta forma, comprar cascos por correo es como comprar zapatos por correo: no se puede estar seguro que tan bien nos quedara el artículo hasta que nos lo probemos. Tanto Joaquín como Alex se golpearon usando un casco que yo les había prestado. Esto me preocupa por que quedo siendo responsable indirectamente de lo que les pasó accidentalmente. Esto es de cierta forma irrelevante ya que yo los metí al río desde un principio y cuando se golpearon estaban bajo mi responsabilidad. Ahora cada uno tiene suficiente experiencia para medir las implicaciones del equipo que cada uno usa, pero es importante estar particularmente al tanto de lo importante que es usar un buen casco.

lunes, 8 de septiembre de 2008

Remando Pacora con los pelados

[caption id="" align="aligncenter" width="640" caption="Irving en el Río Pacora"]Irving en el Río Pacora[/caption]

 

Este domingo Joaquín Gil del Real, su hijo Martin, mi hijo Irving y yo fuimos a remar el Río Pacora. ¡Fue toda una experiencia! Al final los niños la pasaron muy bien y salieron sonriendo del río. Y nosotros los padres terminamos extenuados, pero contentos. Si hubiésemos sido más adultos habría sido mucho más sencillo mantener la cordura cuando los pelados se volteaban (cosa que sucedía en pares).

Decidimos iniciar nuestro descenso en San Miguel, sabiendo (yo) que habían un par de rápidos que podrían darnos trabajo. Había un par de caídas que también tendríamos que caminar con los pequeños. Fuera de esto, me imaginé que Irving y Martín podrían pasar el tramo que remaríamos sin ningún problema. Irving iba a usar una pollera por primera vez y me preocupaba como reaccionaría cuando se volteara y le tocara salirse del kayak. Justo antes de llegar a la primera piscina grande se volteó Irving en el rápido que le precedía.

Yo estaba justo frente a Irving en mi kayak y pude ver cuando trato de sacar la cabeza del agua. Mi corazón saltó por que era exactamente lo que no debía haber hecho. Pero para suerte mía recuperó la cordura y logró encontrar la correa de la pollera y salirse de su kayak. Yo estaba justo al lado suyo cuando sacó la cabeza del agua, con los mocos que se la salían por la nariz, y los ojos ligeramente saltones. Acabábamos de pasar el primer susto. Martín también se volteó en este rápido, pero el se pudo salir fácilmente por que no tenía pollera que lo sujetara al kayak.

Luego de un pequeño reprise con Irving sobre los movimientos automáticas que debía desarrollar para estar seguro al voltearse, nos fuimos a examinar el chorro alrededor del cual pasaríamos caminando. El río tenía un excelente nivel de agua y El Tapón se veía tentador, provocaba darle una envión. Pero decidimos que todos lo caminaríamos para asegurarnos de no perder de vista a los hijos.

Reanudamos nuestro descenso abajo de El Tapón, donde nos esperaba otro rápido con corriente y rocas. Entrando en este rápido se volteó Martín y se logro salir fácilmente de su kayak y llegar a la orilla. Poco después se volteó Irving y nuevamente me preocupé, esta vez estaba en una sección donde el río no era muy profundo y podría golpearse con las rocas del fondo. Una vez más Irving logró salirse de su kayak sin mayor problema. Aún así, no me gustaba verlo flotando en la corriente. Los pequeños no tienen tanta fuerza como los adultos para maniobrar contra la fuerza del agua.

Nos tomo un rato recoger todo el equipo y sus tripulantes para poder proseguir río abajo. Martín había quedado a la orilla del río, arriba del rápido que acabábamos de pasar y estaba molesto por que no lo habíamos esperado. Eso se le pasó prontamente cuando se volvió a montar en su kayak. Nos volvimos a a salir de los kayaks arriba de El Tornillo y lo pasamos caminando. Una vez que llegamos a la piscina del tornillo tomamos nuestro primer descanso. Los pelados se dedicaron a jugar en el agua y Joaquín y yo nos fuimos a gozar de las olas y los huecos que se forman en esa parte del Río Pacora.

Después de un par de horas jugando en El Tornillo seguimos río abajo. Nos tocaron otro par de eventos, pero ya todos estábamos reaccionando mejor ante las emergencias causadas por jóvenes kayakeros en el agua. En una de esas el remo de Irving no aparecía y me tocó irlo a buscar río arriba. El remo había quedado atorado entre unas plantas a la orilla de un rápido. Cuando llegamos a la salida todos estábamos contentos de terminar ese día en el agua. Había sido un éxito rotundo remar con los pelados en el Pacora. Ellos estaban listos para un juego de Nintendo Wii, nosotros estábamos listos para una cerveza.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Ironman Cozumel 2009 - 30 inscritos

Parece mentira que este evento que está a 15 meses de distancia ya tenga 30 panameños inscritos para participar (pagados). Es muy probable que pronto se anoten un par más. ¡En menos de una semana después que abrieron las inscripciones ya habían más de 20 inscritos! Una de las razones por las que yo me inscribí es por que este evento, en Cozumel, me queda cerca, el agua es cálida, y la isla es plana. Creo que para otros panameños estas razones también son importantes. Pero la otra razón por la que me inscribí es por que ya se habían inscrito muchos otros y sería divertido compartir todo el proceso de preparación con ellos.

  1. Eladio Quintero

    IM Cozumel

  2. Rafael Jimenez

  3. Ricardo Cam

  4. Rene Guerra

  5. Walter Valverde

  6. Esteban Visuetti

  7. Jean Braquenier

  8. Alexei Oduber

  9. Boris Oduber

  10. Rolando Mirones

  11. Roberto Zauner

  12. Camilo Amado

  13. Hugo Aedo

  14. Federico Bravo

  15. Climido Rivero

  16. Julio Spiegel

  17. Javier Bru

  18. Irving Bennet

  19. Cesar Kiamco

  20. Roberto Brenes

  21. Eliecer Quintero

  22. Rene Van Horde

  23. Ramses Cano

  24. Alfredo Abood

  25. Patricia Vial

  26. Rafel Rodriguez

  27. Malinka de Badiola

  28. Libardo Bru

  29. Rene Vargas

  30. Isabel Obaldia

lunes, 1 de septiembre de 2008

Ironman Cozumel 2009

Ahora sí­ que me he embarcado en un lí­o. Ya me inscribí­ para el Ironman de Cozumel en Noviembre del 2009. Tengo un poco más de un año para prepararme para el evento: nadar 3.8 kilómetros, bicicletear 180 kilómetros y rematar con un maratón, 42 kilómetros. Ya puedo hacer todas las distancias, y las he hecho. Ahora solamente me queda ponerme en forma para hacerlas todas juntas. Este es un evento que tengo años de tener en mi lista de cosas que hacer desde hace años.